Respuesta al economista Martín Tetaz

Respuesta al economista Martín Tetaz

Hace unos días Martín Tetaz escribió una breve crítica* al video que difundimos sobre la transferencia de ingresos hacia el sector empresario en los primeros cinco meses de gobierno de Cambiemos. Nos parece muy interesante que se pueda generar un intercambio de opiniones, en donde claramente no coincidimos, pero que puede ser productivo para mucha gente que se pregunta sobre el impacto de las medidas que se han adoptado. Tetaz es un economista que se ha empeñado en defender las políticas económicas del gobierno de Mauricio Macri. Tanto se ha esmerado que incluso se atrevió a afirmar en diciembre que la bonanza que los funcionarios auguraban para el segundo semestre y que hoy todo el mundo descarta, se iba a adelantar al segundo trimestre del año. Su forma de entender la economía le llevó a pronosticar una desaceleración de la inflación y un crecimiento de la economía antes de lo pensado (http://www.martintetaz.com/29122015-un-2016-con-crecimiento-menor-inflacion-que-2015-y-mejora-en-el-salario-real-delirio-o-posibilidad/) lo que claramente dista mucho de la evidencia empírica que hoy ya tenemos a nuestro alcance.

En esta discusión sobre las transferencias de ingresos ocurre algo parecido. Tetaz no puede evitar defender todas las políticas que ha tomado el nuevo gobierno y por tanto busca explicaciones para intentar “desmentir” el impacto de las políticas económicas del gobierno de Cambiemos sobre la distribución del ingreso. En que lo sigue damos una respuesta rápida punto por punto sobre los “cuestionados” mecanismos de transferencia por parte de Tetaz. De paso, sugerimos consultar no sólo el video que circulamos (que es naturalmente un resumen), sino el informe completo que Tetaz y cualquier otro interesado puede encontrar en el siguiente Link: http://itai.com.ar/wp-content/uploads/2016/05/Transfiriendo-al-capital-Mayo-2016.pdf.

1- Retenciones: Tetaz plantea que “el ingreso es de los productores que son los que lo generan y el gobierno les sacó vía retenciones una parte de esos ingresos todos estos años, de manera que si bajan las retenciones en todo caso le están dejando de sacar” y que “Las retenciones las terminaba pagando el productor agropecuario y en última instancia el dueño del campo.” Con respecto a lo primero cabe destacar que como cualquier impuesto lógicamente las retenciones gravan los ingresos de quien paga. La única manera de evitar que esto ocurra sería eliminar todos los impuestos, cosa que no tendría sentido discutir. La particularidad de las retenciones agrarias y mineras, es que es un impuesto que se aplica sobre las exportaciones por la explotación de recursos naturales, son patrimonio de nuestra Nación y que no son reproducibles por cualquier inversor que quisiera competir en ese mercado. Esto permitiría cuestionar la afirmación sobre quienes “generan” los ingresos del campo y la minería y si corresponde que el Estado participe o no de la renta de esas actividades.

Pero aquí no estamos discutiendo la conveniencia o no de las retenciones, sino de la transferencia de recursos que supone su eliminación. Vale aclarar que en nuestro estudio no contabilizamos la situación de las economías regionales, sino que computamos únicamente las exportaciones agrarias y mineras, que se encuentran concentradas en muy pocas empresas. Lo mismo vale para la producción, sobre todo los pooles de siembra y lo mismo en cuanto a la tenencia de la tierra. En cualquier caso, los beneficiarios (exportadores, pooles, terratenientes) son parte de los grandes grupos económicos de nuestro país y la quita de retenciones supone un ingreso adicional sobre el que ya tenían a costa de menor ingreso fiscal para el Estado. En el caso puntual de 2016 la afirmación de que los exportadores no fueron beneficiados con la reducción de retenciones es falsa. Quienes acopiaron en 2015 su producción fueron aquellos actores con mayor espalda financiera para aguantar sin vender, es decir, exportadoras y grandes productores. Mientras, las primeras compraron la producción descontando retenciones, luego pudieron exportar sin pagarlas. El hecho de que buena parte de lo que se vendió había sido acopiado lo reflejan los datos de la Cámara de Exportadores Cerealeros que entre enero y abril registró ventas por 10.000 millones de dólares, un 45% más que el mismo periodo del año anterior.

Por último plantear que lo que el Estado deja de recaudar por retenciones lo va a ganar mediante otros impuestos debido al crecimiento que se generará por el crecimiento del sector es tan falso como decir que el mismo no crecía producto de las retenciones. En efecto, según los datos del INDEC (ya bajo la nueva administración) en 2015 la producción agropecuaria se incrementó un 6,4%.

2- Diferencial de tasas de interés: Dice Tetaz: “El segundo punto es la supuesta “desrregulación de tasas” que no ocurrió en la realidad” y “que en realidad los bancos ganaron menos plata que en el mismo período del año pasado”. Según el economista que nos critica esto no ocurrió pero la Comunicación “A” 5853 del BCRA del 17 de diciembre de 2015 dispuso que “Las tasas de interés compensatorio se concertarán libremente entre las entidades financieras y los clientes teniendo en cuenta, de corresponder, las disposiciones establecidas en los casos de regímenes específicos.” Repetimos: “se concertarán libremente entre las entidades financieras”. A esto nos referimos con “desregulación”. El cálculo que hicimos es sencillo y elocuente, si antes la diferencia entre el precio al que el banco se financiaba con los depósitos de los ahorristas y lo que cobraba de LEBAC era de 5 p.p., durante los meses analizados esa diferencia alcanzó los 10 p.p. Esa diferencia de tasas implicó la ganancia adicional para el mismo banco o para un inversor privado pero en cualquier caso estamos hablando del sector más rico de la población. De hecho, la misma fue subestimada ya que no contempló la ampliación de stock ni las ganancias por la ampliación de la brecha con los préstamos.

3- Devaluación: Tetaz que afirma que “Obviamente la devaluacion cambia precios relativos de la economia, favoreciendo a los productores de bienes transables (sin importar su tamaño) y perjudicando comparativamente a los productores de servicios (como por ejemplo los centros de compras, los bancos, etcetera)”. Al comenzar su crítica así demuestra que sólo piensa en el impacto sobre el sector empresario. Se olvida de hablar del perjuicio sobre los sectores de ingresos fijos, es decir de la gran mayoría de la población: trabajadores, jubilados, beneficiarios de planes sociales, etc. Por otro lado Tetaz remarca que “Pretender que el dolar valía $9 es una ilusión similar a la del 1 a 1 de la convertibilidad y oponerse a la liberacion del dólar es equivalente a haberes opuesto a la salida de la convertibilidad”. Como si la devaluación que el nuevo gobierno realizó (la más importante desde 2002) no fuera una decisión de política económica y nadie la habría tomado. El sostenimiento de un determinado tipo de cambio no depende de cuan “ilusorio” sea, sino de la capacidad del Estado de respaldarlo con divisas. Efectivamente si uno pretende habilitar la fuga de capitales como se está haciendo en la actualidad (3.300 millones de dólares sólo en el primer trimestre) será imposible sostener el tipo de cambio. Asimismo, existe sobrada evidencia acerca de la baja elasticidad de las exportaciones frente a las variaciones del tipo de cambio, y en particular de las exportaciones agrarias[1]. Esto no significa que el tipo de cambio no cumpla ningún rol a largo plazo, ni tampoco que un tipo de cambio excesivamente apreciado sea algo bueno per se. Sin embargo, lo que resulta claro es que las devaluaciones bruscas no tienen efecto sobre las exportaciones en el corto plazo, mientras que se llevan puestos a los sectores de menores ingresos.

4- Dólar Futuro: Del dólar futuro Tetaz dice que “no es responsabilidad del nuevo gobierno sino del que tomó las apuestas equivocadas durante 2015”. No hay mucho que decir, es evidente que si los contratos se pactaron en torno a los $10-$11 y el tipo de cambio estos meses se ubicó en $14-$15 hay una ganancia extraordinaria que sólo se explica por la devaluación del peso, que como dijimos recién el nuevo gobierno decidió hacer. No se trataba de una apuesta sobre el resultado de un partido de futbol o de un numero en la lotería. Los contratos de dólar futuro son una apuesta en donde el Estado tiene influencia sobre la variable fundamental que determina quién gana. El gobierno de Macri hizo que esa apuesta la ganen los privados a costa del erario público.

5- Transferencia por precios internos: Finalmente, en la crítica Tetaz afirma con cierta soberbia que el video comete un error de principiante sobre el efecto de la devaluación en los productores de alimentos que exportan ya que “cuenta dos veces el mismo efecto; lo que pierden los consumidores por los precios más altos es lo mismo que ganan los productores del otro lado del mostrador”. Falso. Con la devaluación, los productores de alimentos ganan más tanto en sus ventas al exterior como en sus ventas en el mercado interno que se traduce en inflación. No se trata del mismo efecto. En cuanto al impacto en los precios locales, es claro que si los precios internos suben por encima de los ingresos salariales hay transferencia de ingreso y eso es lo que sucedió y sigue sucediendo en Argentina con una inflación que supera el 40% y paritarias cerrando en torno al 30-35%. Cabe aclarar para evitar futuras críticas, que tal como detallamos en el informe, fueron descontados de la transferencia al sector empresario los incrementos de costo generados por la devaluación.

Con la intención explícita de quitarle responsabilidad al gobierno en la aceleración inflacionaria de los primeros meses del año, Tetaz afirma que “normalmente en los mercados cambian los precios cuando cambian las condiciones de la oferta y la demanda”, para luego vincular directamente la inflación a la emisión monetaria: “si el gobierno emite menos dinero que el anterior, está también transfiriendo ingresos, pero de manera contraria a la que lo hacía el gobierno anterior, esta vez a favor de los trabajadores”. Al empecinarse en vincular mecánica y causalmente la emisión monetaria a la inflación, Tetaz pasa por alto el Elefante devaluatorio y sus efectos sobre los precios. ¿Cómo puede explicar el monetarismo de Tetaz que el salto inflacionario se haya producido al mismo tiempo que la brusca contracción monetaria, el alza de la tasa de interés y la caída de la demanda agregada? Fue justamente la devaluación implementada por el Gobierno lo que provocó la aceleración inflacionaria, que no conforme con eso, implementó una brutal alza de tarifas, con el consecuente efecto regresivo en la distribución del ingreso (“cambios de precios relativos” en detrimento del salario) y el efecto contractivo en la demanda agregada[2].

El gobierno no tiene, como afirma Tetaz, sólo “dos maneras de transferir ingresos”, sino múltiples, algunas de las cuales quedan evidenciadas en el informe. Tetaz hace una metáfora con el personaje Robin Hood cuando se refiere a rol distributivo del Estado: “en el mejor de los casos si la estructura tributaria es progresiva (pagan proporcionalmente más los que más tienen) y el gasto es pro pobre, pues esa transferencia es a la Robin Hood”. Es bastante evidente que si podemos hacer alguna analogía entre los primeros meses de gobierno de Mauricio Macri y este entrañable personaje, es exactamente la inversa. Le saca a los pobres y le da a los ricos. Robin Hood claramente no estaría de acuerdo.

Aquí pueden ver nuestro informe completo: http://itai.com.ar/informe-trasfiri…

* Aquí la crítica de Martin Tetaz: https://www.facebook.com/martinteta…

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[1] Ver, por ejemplo: Berretoni y Castresana (2008): http://www.cei.gov.ar/userfiles/Elasticidades%20de%20comercio%20de%20la%20Argentina%201993-2008.pdf

Zack y Dalle (2014): http://www.cei.gob.ar/userfiles/RAEI%20n3%20-%20nota2.pdf;

[2] El carácter recesivo de las devaluaciones fue objeto de estudio de numerosos y variados autores, como Diaz Alejandro, Diamand, Braun, Ferrer, Krugman y Taylor, Eshang y Thorp, entre muchos otros.